Revista Èvoque

Existen multitud de estrategias en el mundo del marketing con las que conseguir una afiliación, directa o indirecta, del cliente. Generalmente, en el mundo online sobre todo, las estrategias de marketing consistían en conseguir una respuesta directa por parte del usuario, ya sea en forma de visitas, registros o, directamente, compras en alguna web. Pero esta tendencia, aunque nunca desaparecerá, va dejando progresivamente hueco a lo que hoy conocemos en el mundo del marketing como “Branding”.26

Tradicionalmente, el branding o potenciación de la imagen de marca, ha sido una estrategia reservada casi exclusivamente a las empresas más potentes. Pero en la vorágine comunicacional en la que nos encontramos hoy día, junto con la saturación de empresas y productos existente, la diferenciación y la excelencia en el producto son factores más importantes que nunca. Por lo tanto las medianas empresas se han sumado a esta estrategia y han comenzado a cuidar su imagen, la de sus instalaciones y la de todos sus servicios y productos hasta el punto de ofrecer calidad y confianza sólo con la imagen de la marca.

En el mundo hotelero, esta estrategia es más importante aún si cabe, ya que la publicidad de los propios hoteles se basa en la imagen de comodidad y amplitud de servicios ofertados. El branding hotelero se da desde el primer contacto con el cliente a través de las redes sociales, elementos publicitarios en distintos soportes o la propia página web. Siempre se procura dar un ambiente de relajación y bienestar a través de diseños minimalistas y colores claros que invitan al potencial huésped a una estancia tranquila. Los hoteles de cierto nivel se permiten la licencia de construirse edificios innovadores, impactantes y, por norma general, estéticamente muy bonitos; para ello, se sirven de los arquitectos más reconocidos del momento, creando una propia diferenciación antes incluso de entrar o usar sus habitaciones.

Para estar a la altura de los diseños exteriores tan avanzados, los interiores del edificio no deben perder ni un ápice de calidad, montando puertas y ventanas que asombren al cliente, suelos cómodos y muebles prácticos y estéticos. Pero algunos de los detalles que más aportan al caché de un edificio, sea hotel o no, son los diseño en madera, ya sean en el mobiliario interior o en el diseño de las paredes en madera boiserie o el techo artesonado, con unos diseños acordes a la filosofía del hotel. La madera se puede adaptar tanto a diseños barrocos como a diseños más modernistas o minimalistas, de forma que los pasillos y las habitaciones del hotel lucirán con una elevada calidad visual y aportarán un confort habitacional extra.

Revista Èvoque

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.